Copa Mundial de la FIFA 2026
Riesgos de lavado de dinero y trata de personas
C.P.C., PCPLD y L.D. Angélica María Ruiz López
Presidenta de la Comisión de Prevención de Lavado de Dinero y Anticorrupción
En las últimas semanas, diversas autoridades y organismos nacionales e internacionales especializados en prevención de lavado de dinero y combate a los delitos financieros han difundido alertas sobre los riesgos de trata de personas, explotación sexual, explotación laboral y uso de recursos ilícitos vinculados con eventos deportivos de gran escala, en particular con la Copa Mundial de la FIFA 2026.
México será una de las sedes del torneo, junto con Estados Unidos y Canadá, lo que supondrá un aumento importante de los flujos turísticos, las operaciones financieras, la movilidad internacional y la demanda de servicios como hospedaje, transporte, entretenimiento y contratación temporal de personal.
Este tipo de eventos puede generar condiciones que los grupos delictivos aprovechan para cometer trata de personas, explotación laboral, fraude, corrupción, ciberdelitos y lavado de dinero, por lo que distintas autoridades internacionales han insistido en la necesidad de reforzar las medidas de prevención y vigilancia.
La Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (FinCEN) advirtió recientemente que los grandes eventos deportivos pueden elevar los riesgos de explotación sexual y laboral, así como el uso del sistema financiero para ocultar o movilizar recursos ilícitos. También subrayó la importancia de fortalecer la vigilancia transaccional y la detección de señales de alerta asociadas con operaciones inusuales.
La Asociación de Especialistas en la Lucha contra el Bloqueo de Capitales (ACAMS, por sus siglas en inglés) ha señalado que la Copa Mundial 2026 será un torneo sin precedentes. Por primera vez, tres países organizarán de manera conjunta el evento en 16 ciudades sede: 11 en Estados Unidos, 3 en México y 2 en Canadá, con la participación prevista de 48 selecciones y el desplazamiento de millones de aficionados entre sedes.
Este contexto exige una respuesta coordinada entre los países anfitriones, sus autoridades y sus instituciones financieras, basada en el intercambio de inteligencia en tiempo real y en una supervisión reforzada.
Descarga el archivo aquí.