Desde el primero de septiembre de 2011 y hasta ahora, la Procuraduría opera como un organismo descentralizado independiente, es decir, no está sectorizada; es una mediadora entre las autoridades y los contribuyentes, recibe quejas, asesora a los pagadores de impuestos, los defiende ante órganos fiscalizadores, fomenta la cultura tributaria, todo de manera gratuita, explicó Genaro Elíseo Gómez Muñoz de la Comisión Nacional de Prevención en Lavado de Dinero y Anticorrupción del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
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