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Noticias Fiscales

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El dinero como medio para adquirir mercancías y servicios ha evolucionado. El intercambio de mercancías se inició con el trueque cuya base de funcionamiento se fundamenta en el valor relativo de las mercancías involucradas y el mutuo interés de las partes.
Después surgió la moneda que permitió dar un gran impulso al intercambio comercial. Posteriormente, surgió el papel-moneda en las sociedades modernas respaldado por la actividad económica de una país y los estados y reservas. Más tarde apareció el uso de cheques para disponer de dinero depositado en instituciones financieras. Pero fue a mediados del siglo XX cuando se introdujo el uso del dinero de plástico. Este concepto novedoso, releva al individuo de la necesidad de llevar grandes cantidades de dinero consigo y/o de verse limitado en sus compras por la no aceptación de cheques y/o, desde luego, de las limitantes que ofrece no tener el dinero disponible (efectivo o cheque).

El dinero de plástico revolucionó la idea de comprar sólo cuando había dinero. Ahora se gasta cuando se quiere con independencia del “tener”. El dinero de plástico nos ha cambiado la vida. Es una gran ayuda para emergencias, en los viajes, pago de hoteles, etc. Ya no es preciso llevar el dinero y el riesgo que ello significa, se reduce. Paralelamente, es un impulsor del consumo de muchas cosas que en estricto sentido podrían esperar a ser adquiridas en el futuro. Su uso indiscriminado ha llevado a muchas personas a sufrir problemas financieros graves, pues sin percibirlo acumulan adeudos insospechados. En esta perspectiva, se destaca que pagar sólo el mínimo es un excelente camino para tener un adeudo eterno. Esto nos alerta sobre el peligro de ser comidos por los intereses.

El uso del dinero de plástico en la actualidad es ventajoso, pues nos apoya en el acceso a nuevos créditos por ser una constatación de nuestro historial de pago. Su uso ha revolucionado costumbres en el uso de medios de pago con cambios tan importantes como los que se observan en el siguiente cuadro que describe los porcentajes en su uso:

Medio de pago 1995 2003
• Efectivo 60% 32%
• Cheques 30% 15%
• Tarjetas de crédito 8% 21%
• Tarjetas de débito 2% 31%
• Tarjeta prepagada 1%

En el ámbito nacional circulan más de 40 millones de plásticos. Existen alrededor de nueve tarjetas de crédito por cada 100 habitantes. En EE.UU., la cifra es de aproximadamente 185 por cada 100 habitantes. Acerca de VISA y MASTERCARD se estima que circulan en el mundo alrededor de 1850 millones de tarjetas de crédito. Como se observa, vivimos en el mundo de lo rápido y oportuno a través de nuestro dinero de plástico. El reto es usarlo razonablemente para obtener ventaja y no vivir en el ahogo de la deuda creciente y sin fin.