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Síntesis Informativa

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Para mejorar la eficiencia, transparencia y rendición de cuentas del gasto público, sería conveniente que se hiciera una revisión de la estructura y composición del Presupuesto de Egresos de la Federación, recomendó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Lo anterior se encuentra expuesto en la Cuenta Pública del 2015, en la que muestra que, del recorte de 124,265 millones de pesos que se hizo en ese año, 51% (63,524.2 millones de pesos) no se identifica con exactitud cómo fue ajustado.

“No se pudo determinar en la Cuenta Pública si la medida fue aplicada en cada una de las dependencias, entidades y en las empresas productivas del Estado anunciadas, debido a que no se publicaron las adecuaciones presupuestarias correspondientes, ni fue posible identificarlas con base en la información disponible”.

Recordó que Hacienda anunció un recorte a Petróleos Mexicanos (Pemex) por 62,000 millones de pesos, mientras que a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) redujo 10,000 millones de pesos y entre los ramos administrativos y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado se ajustaron en su presupuesto 52,265 millones de pesos.

“La SHCP comunicó que no emitió disposiciones adicionales para dar seguimiento y control al ajuste preventivo al gasto público, debido a que dictaminó, mediante la Unidad de Política y Control Presupuestario, las adecuaciones presupuestarias que realizaron las dependencias y entidades con dicho propósito”.

La ASF también indicó que Pemex y la CFE le informaron que no emitieron lineamientos para dar seguimiento y control al ajuste preventivo a esta medida, debido a que se supeditan a los acuerdos tomados por sus consejos de administración en sus sesiones.

Por lo anterior, la ASF solicitó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicar en la página electrónica de Transparencia Presupuestaria una base de datos abiertos por clave sobre las adecuaciones en el presupuesto operadas con este motivo.

“Lo anterior contribuirá a la rendición de cuentas sobre las reducciones al presupuesto aprobado y dará certidumbre con respecto a las medidas de disciplina presupuestaria aplicadas”, detalló.

Continúa: “En caso de que la Secretaría de Hacienda no considere válidos los términos de esta recomendación, será procedente que proponga una alternativa viable para acreditar la aplicación del ajuste preventivo al gasto programable, en congruencia con las disposiciones aplicables”.

En la Cuenta Pública del 2015 se refiere que, en caso de que laSHCP no considere válidos los términos de esta recomendación, deberá proponer una alternativa viable que acredite que la estructura y composición del gasto público se encuentran en transformación.

“La ASF considera conveniente que la SHCP implemente medidas para acreditar el cumplimiento de las estrategias o acciones que conformaron las Medidas de Responsabilidad Fiscal para Mantener la Estabilidad y su continuidad en años posteriores”, comentó.

Mayor déficit presupuestario

La ASF indicó que, durante el periodo del 2008 al 2015, se observó que en relación con la sostenibilidad de las finanzas públicas, desde el 2009 se ha incurrido en déficit presupuestario y primario persistentes.

“En el 2008, los ingresos públicos financiaron 98.8% del gasto neto total, y en el 2015 disminuyó a 86.8%, por lo que se requiere elevar los ingresos tributarios no petroleros, fortalecer el balance primario a mediano y largo plazos, así como racionalizar el gasto público, sobre todo el de carácter inercial”.

Enfatizó que, en el periodo del 2008 al 2015, se amplió la brecha entre los ingresos con respecto al gasto, al pasar de 98.8 a 86.8 por ciento. “Esta insuficiencia de ingresos para financiar el gasto ha resultado en mayor déficit presupuestario y endeudamiento del sector público”.

Mencionó que el gasto como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) es cada vez mayor, en el 2000 representó 19.2% y para el 2015 se elevó a 27% del PIB, es decir, se incrementó 7.8 puntos porcentuales.

“La ASF considera conveniente que la SHCP fortalezca las medidas para mejorar la calidad del gasto y la reingeniería al gasto público; aplicar cabalmente los principios del Presupuesto basado en Resultados y del Sistema de Evaluación del Desempeño”, sostuvo.

Concluye que también se debe realizar una regulación de las adecuaciones presupuestarias relacionadas con ingresos excedentes y las disponibilidades al cierre del ejercicio, así como establecer el límite máximo aprobado por la Cámara de Diputados para contener el Gasto Corriente Estructural.

Inversión, la más sacrificada

La Auditoría expuso que en el 2015 la inversión física fue por 680,635.7 millones de pesos, 3.6% menor en términos reales y en relación con el 2014, lo que se debió principalmente a la aplicación del ajuste preventivo por 84,410.2 millones de pesos en gasto de inversión.

Destacó que en Pemex se observó una reducción de 16.3% real, principalmente en actividades de infraestructura económica de hidrocarburos, por la estrategia de reestructuración emprendida por la empresa frente a la caída internacional del precio del petróleo y de la plataforma de producción del país.

La SHCP y las empresas productivas del Estado informaron que el ajuste preventivo al gasto de inversión afectó 273 programas y Proyectos de Inversión con alrededor de 78,075.1 millones de pesos.

Lo que muestra la rendición de cuentas

Se incrementó el gasto público en 5% real respecto del 2014, pero sí se observó una reducción del gasto programable.
En el periodo del 2008 al 2015, se amplió la brecha entre los ingresos respecto del gasto, al pasar de 98.8 a 86.8 por ciento.
No se incrementaron ni se crearon nuevos impuestos.
Del 2009 al 2015, los servicios personales respecto de los ingresos tributarios no petroleros han disminuido, debido al incremento de los ingresos presupuestarios y, en menor medida, a la contención del gasto en la contratación de personal permanente.
Se publica mensualmente la evolución de 12 indicadores de ingreso, gasto y financiamiento público, en los que se incluyó el Gasto Corriente Estructural (GCE), para dar seguimiento a la trayectoria observada y esperada de las finanzas públicas en el 2016 y en los años subsecuentes.

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