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Ante el crecimiento demográfico y una mayor esperanza de vida, uno de los mayores retos que tiene el sistema de pensiones en el país es considerar elevar la edad de jubilación de 65 a 67 años, pues ello permitiría elevar la pensión del trabajador cuando se retire, indica la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

En el estudio “El tsunami demográfico que se avecina: las nuevas proyecciones demográficas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal)”, expone que, si un trabajador decide extender su periodo laboral más allá de los 65 años, los efectos sobre su ahorro para el retiro serían relevantes.

“Por ejemplo, postergar la edad para jubilarse de los 65 a los 67 años incrementaría la pensión en 14%, mientras que a los 68 años se elevaría en 19% y a los 69 años casi se incrementaría en 30%”, destaca.

Lo anterior se hizo suponiendo que un trabajador percibe cinco salarios mínimos vigentes en el 2017, ingresa al mercado formal a los 25 años, tiene una densidad de cotización de 100%, aportaciones de 6.5% y un rendimiento anual antes de comisiones de 4 por ciento.

La Consar señala que los datos de la Cepal muestran que en 1950 la edad promedio de los mexicanos era de 18.7 años, para el 2015 alcanzó 27.3 años y se espera que en el 2050 ésta sea de 38.1 años.

Con respecto a la población mayor de 60 años en 1950 representó 5.4% del total; en el 2015, 9.6%, y se espera que en el 2050 represente 23% de la población total.

Se desaprovechó 
el bono demográfico

Enrique Díaz Infante, investigador del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), comentó que es urgente y fundamental que se eleve la edad de retiro, pues ante el desaprovechamiento que se tuvo del bono demográfico, en donde había más personas entre 15 y 65 años que podían trabajar, hoy una de las opciones que tienen para mejorar su pensión es trabajar más años.

“Lamentablemente no se aprovechó el bono demográfico que teníamos en el año 2000, donde se tenía una población joven y en condiciones de trabajar, y lo vemos porque hoy más de 50% de la población está en la informalidad y sin ahorrar para una pensión”, afirmó.

Si hubiéramos tenido una población más grande dentro de la formalidad, hoy habría un mejor ahorro interno que se reflejaría en mayores empleos y desarrollo del país, expuso.

“El no haber formalizado ese bono demográfico ha hecho que esta gente no haya podido ahorrar para su beneficio ni el beneficio de la nación”, acotó el integrante del CEEY.

Agregó que si se incrementa la edad de retiro los trabajadores se verían beneficiados por una parte para incrementar su ahorro, y por otra beneficiaría a aquellos que al cumplir 65 años no lograron acumular las 1,250 semanas de cotización que requieren para pensionarse.

Sin derecho a una pensión

José Manuel Echegaray, integrante de la Comisión Representativa ante Organismos de Seguridad Social del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, refirió que 70% de la Población Económicamente Activa (PEA) no tendrá derecho a una pensión, debido a que están en la informalidad, triangulan con prestadoras de servicio o bien se vuelven trabajadores independientes por un tiempo.

“Es un problema latente que tengamos que mejorar el sistema de pensiones en bastantes rubros, pero mientras no se incrementen las tasas de aportación y la edad de retiro, el país tendrá una población grande y con bajas pensiones (…) La tendencia a nivel internacional es que se eleve a 67 años”.

Mencionó que de las personas que empezaron a cotizar a partir del 1 de julio de 1997 y que en el 2021 cumplirá 24.5 años trabajando, la mayoría no alcanzará a recibir una pensión, debido a que no tendrá las 1,250 semanas de cotización, por lo que, si quieren recibirla, tendrán que trabajar otros años más.

Indicó que las empresas deben tener mayores incentivos fiscales para que puedan incluir en sus prestaciones laborales los Planes Privados de Pensiones, ya que en el 2014, con la entrada de la reforma fiscal se limitaron las deducciones sobre dichos planes.

“La sugerencia es que vuelvan a ser 100% deducibles porque si la empresa ve que le están poniendo límites en la deducibilidad se desmotiva y ya no contratan esos planes. Entonces sería bueno que en la Ley del ISR se reconozca la deducibilidad al 100%”, aclaró.

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